Descubre todas las experiencias, los mejores rincones y la mayor oferta de enoturismo en Ávila en Visitar Bodegas. ¡Descúbrelo!
Sobre todo en fin de semana y en vendimia las plazas vuelan. Asegura tu visita reservando online.
Primavera y otoño lucen el viñedo; la vendimia, en torno a septiembre, es la más especial, con catas y actividades entre viñas.
Comprueba horarios, idiomas y si la visita incluye cata antes de desplazarte.
Combina la bodega con la gastronomía y los pueblos de Ávila para redondear el día.
Si conduces después de la cata, hazlo con moderación o designa a un conductor.
El otoño es una época perfecta para conocer cómo se elaboran uno de los tesoros más preciados de la gastronomía española, este rico y variado producto que acompaña y marida con los mejores platos gastronómicos de Ávila.
Ávila tiene una larga tradición vitivinícola que abarca desde la Denominación de Origen Rueda a las famosas garnachas de la Denominación de Origen de Cebreros.
El mes de Noviembre se perfila como un mes estupendo para aprovechar el tiempo libre y realizar visitas a las bodegas para de esta forma sumergirse en el extraordinario mundo del vino.
Esta época es ideal ya que es la época en la que las viñas acaban de pasar por su tiempo de vendimia y las uvas esperan en los lagares para el procesado de las mismas para acabar convertidas en el preciado vino.
No es simple coincidencia que esta semana se celebre la semana europea del enoturismo, una actividad que cuenta con cada vez más aficionados a los que les gusta conocer de primera mano cómo se elaboran los productos que cada día llevan a su mesa.
Diferentes bodegas aprovechan esta celebración para organizar multitud de actividades enológicas que complementan las visitas a las bodegas que pueden realizar los turistas que se acercan a conocer el viñedo, la bodega y los procesos de prensado y maduración del mosto.
Ávila combina viñas y sierra en un paisaje de granito. Para el vino conviene mirar al valle del Tiétar y a Cebreros, donde la garnacha de altura da tintos singulares; allí y en El Barraco o San Esteban del Valle hay casas rurales y alojamientos con encanto entre pinares y gargantas.
La ciudad amurallada de Ávila ofrece hoteles y hospederías dentro y junto a la muralla, y existe parador en la propia capital. La Sierra de Gredos, con Arenas de San Pedro o Hoyos del Espino, es base ideal para unir montaña, garnacha y buena mesa.
El chuletón de Ávila, de vacuno de raza avileña, es el emblema de la provincia, acompañado de las judías de El Barco de Ávila con su denominación protegida. Los asados de cordero y cochinillo en horno de leña piden un tinto de garnacha de Cebreros, fresco y mineral por la altitud.
El valle del Tiétar aporta higos, pimientos y aceite; la sierra, la trucha de garganta y la caza. Para el dulce mandan las yemas de Santa Teresa, herencia conventual de Ávila, perfectas con una copa de vino dulce o un café tras la comida.
La Sierra de Gredos es el gran reclamo: la Laguna Grande, el Circo de Gredos y las gargantas de Chilla o los Pelaos ofrecen senderismo y baños de montaña. El valle del Tiétar, con su microclima, invita a rutas entre castaños, y las Cuevas del Águila cerca de Arenas de San Pedro sorprenden bajo tierra.
La muralla de Ávila, que se puede recorrer por su adarve, y los pueblos de la Moraña completan la visita. La ruta de la garnacha por Cebreros y El Tiemblo, junto a los toros de Guisando, une prehistoria, vino y paisaje granítico.
Ávila, ciudad Patrimonio de la Humanidad, presume de la muralla medieval mejor conservada de Europa y de un casco lleno de iglesias románicas y palacios. La huella de Santa Teresa de Jesús impregna conventos, el Convento de la Santa y la tradición mística castellana.
Los Toros de Guisando, esculturas vetonas junto a El Tiemblo, y los castros celtas hablan de un pasado remoto. La catedral fortaleza, la Basílica de San Vicente y las yemas conventuales tejen una cultura de piedra, fe y buena mesa muy avulense.
La Sierra de Gredos concentra el aire libre abulense, con campings y áreas de autocaravana en Hoyos del Espino, Navarredonda o el entorno de la Plataforma, punto de partida hacia la Laguna Grande. Los pinares y gargantas ofrecen sombra y agua fresca en pleno verano.
El valle del Tiétar, en el sur, regala pozas y castañares cerca de Arenas de San Pedro y La Adrada, ideales para acampar. Viajar en autocaravana por el embalse del Burguillo y El Tiemblo une naturaleza granítica, viñedos de garnacha y los Toros de Guisando.
El clima es templado y cálido en Ávila. La lluvia en Ávila cae sobre todo en el invierno, con relativamente poca lluvia en el verano. El clima aquí se clasifica como Csb por el sistema Köppen-Geiger. La temperatura aquí es en promedio 11.0 °C. Hay alrededor de precipitaciones de 532 mm.
El mes más seco es julio. Hay 17 mm de precipitación en julio. En mayo, la precipitación alcanza su pico, con un promedio de 61 mm.
Con un promedio de 21.2 °C, julio es el mes más cálido. A 2.5 °C en promedio, enero es el mes más frío del año.
La precipitación varía 44 mm entre el mes más seco y el mes más húmedo. La variación en la temperatura anual está alrededor de 18.7 °C.
El valor más bajo de la humedad relativa se mide en julio (40.99 %). La humedad relativa es más alta en enero (81.12 %).
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