Hombre activo y lleno de iniciativas, poseedor de viñas de gran calidad y dedicado al negocio de la leña, disfrutaba en propiedad de un almacén en la Calle de la Plaza (antes Magistral Cabrera) donde tenía unas botas que atesoraban la cosecha de sus viñas, año tras año. Fué ampliando las viñas, las botas y la solera en el almacén de la leña de pino en donde también almacenaba los palillos (sobrenombre que les daban a los rodrigones), de donde tomaría el nombre el vino Fino Palillo. Posteriormente compró una bodega en la calle Jesús Nazareno, donde emprendió su actividad comercial en el negocio
Calle Mendaro, 16, 11130 Chiclana de la Frontera, Cádiz · Ver en Google Maps →
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