Descubre todas las experiencias, los mejores rincones y la mayor oferta de enoturismo en Madrid en Visitar Bodegas. ¡Descúbrelo!
Sobre todo en fin de semana y en vendimia las plazas vuelan. Asegura tu visita reservando online.
Primavera y otoño lucen el viñedo; la vendimia, en torno a septiembre, es la más especial, con catas y actividades entre viñas.
Comprueba horarios, idiomas y si la visita incluye cata antes de desplazarte.
Combina la bodega con la gastronomía y los pueblos de Madrid para redondear el día.
Si conduces después de la cata, hazlo con moderación o designa a un conductor.
Algo está pasando en el mundo de la gastronomía en la Comunidad de Madrid. Estamos asistiendo a un verdadero fenómeno en el que lo gastronómico lo impregna todo. Nuevos espacios gastronómicos nacen cada poco tiempo en la ciudad, comercios especializados, escuelas de cocina, rutas gastronómicas y, por supuesto, establecimientos, conforman un panorama vivo y sumamente atractivo para el visitante.
Viñas viejas a menos de una hora de la capital, con tintos de garnacha y blancos de albillo. Uvas: garnacha, tempranillo, albillo real y malvar.
Ver la D.O. Vinos De Madrid →Tintos de mencía y blancos de godello. Uvas: mencía y godello.
Ver la D.O. Bierzo →Tintos potentes y longevos de la meseta castellana, en la Milla de Oro. Uvas: tinto fino (tempranillo).
Ver la D.O. Ribera Del Duero →El viñedo madrileño se agrupa en tres frentes: Arganda, al sureste; Navalcarnero, al suroeste; y San Martín de Valdeiglesias, en la sierra hacia el embalse de San Juan. En estos pueblos y en villas con historia como Chinchón o Colmenar de Oreja hay casas rurales, hoteles con encanto y posadas ideales para una escapada de bodegas.
La capital, muy bien comunicada, permite dormir en la ciudad y salir de cata en el día. Hacia el norte, Rascafría, Buitrago del Lozoya o Patones ofrecen alojamientos serranos que combinan vino, montaña y gastronomía a pocos kilómetros.
Madrid es capital de guisos. El cocido madrileño, los callos, las gallinejas y los huevos rotos piden tintos de garnacha y tinto fino de la D.O. Vinos de Madrid, criados en Arganda y San Martín de Valdeiglesias. El bocadillo de calamares es rito de la Plaza Mayor.
La despensa suma el ajo de Chinchón, las fresas y espárragos de Aranjuez, el melón y el aceite de las olivas de Campo Real. Los blancos de malvar y albillo real acompañan pescados y quesos, mientras las rosquillas de San Isidro cierran cualquier comida castiza.
La Sierra de Guadarrama, hoy Parque Nacional, ofrece senderos, cumbres y el Monasterio del Paular en Rascafría. San Martín de Valdeiglesias suma el baño en el embalse de San Juan entre viñedos de garnacha, un plan que une agua y bodega.
Aranjuez despliega su Palacio Real y jardines junto al Tajo, y Alcalá de Henares, cuna de Cervantes, luce universidad y casco histórico Patrimonio de la Humanidad. Chinchón, con su Plaza Mayor porticada, y El Escorial completan una provincia sorprendentemente rica en planes.
La cultura del vino en Madrid es antigua: las cuevas-bodega de Chinchón y Colmenar de Oreja, excavadas bajo las casas, y el anís de Chinchón hablan de una tradición muy arraigada en el sureste. San Martín de Valdeiglesias conserva viñas viejas de garnacha en las estribaciones de Gredos.
La provincia atesora además el Monasterio de El Escorial, los palacios de Aranjuez y la Alcalá cervantina, tres conjuntos Patrimonio de la Humanidad. Museos, ermitas y fiestas populares como el San Isidro tejen un patrimonio que envuelve cada ruta enoturística.
La Sierra de Guadarrama y la Sierra Norte concentran los mejores parajes al aire libre de Madrid. Valles como el del Lozoya, con Rascafría y su pinar de Valsaín cerca, o el entorno de Buitrago ofrecen campings y áreas para autocaravanas entre bosques y embalses.
Al oeste, el embalse de San Juan, junto a San Martín de Valdeiglesias, permite acampar y disfrutar del agua rodeado de viñedos de garnacha. Es el modo perfecto de enlazar naturaleza serrana y bodegas en una escapada de fin de semana muy cerca de la capital.
En la Comunidad de Madrid existen diferentes climas dependiendo de la zona en que nos encontremos, ya que existen diferencias entre la capital, la Sierra de Guadarrama, la Sierra Oeste o el Sur de la Comunidad. En general el tiempo en las diversas zonas de la Comunidad es estable el 60 por ciento de los días del año.
Los veranos son calurosos y los inviernos fríos, pero sea cual sea el momento que elijas para venir, tienes muchas probabilidades de disfrutar en vivo de uno de los famosos cielos pintados por Velázquez.
La mayor parte del territorio está sometido a climas de tipo mediterráneo, desde los más cálidos y secos de las zonas más bajas hasta los más fríos y húmedos de las comarcas serranas. Primavera Encontrarás la ciudad en pleno apogeo de sus jardines y arbolado urbano.
Los primeros meses suelen traer lluvias, con una temperatura media en abril -según estudios realizados sobre la evolución de las últimas décadas- de 12 ºC, pero a medida que avanza mayo el tiempo se vuelve casi veraniego, con una media de 21ºC en junio, y el ambiente en la calle se hace cada vez más animado.
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