Descubre todas las experiencias, los mejores rincones y la mayor oferta de enoturismo en Tarragona en Visitar Bodegas. ¡Descúbrelo!
Sobre todo en fin de semana y en vendimia las plazas vuelan. Asegura tu visita reservando online.
Primavera y otoño lucen el viñedo; la vendimia, en torno a septiembre, es la más especial, con catas y actividades entre viñas.
Comprueba horarios, idiomas y si la visita incluye cata antes de desplazarte.
Combina la bodega con la gastronomía y los pueblos de Tarragona para redondear el día.
Si conduces después de la cata, hazlo con moderación o designa a un conductor.
Los vinos de la Denominación de Origen Tarragona merecen una atención especial, sobre todo las mistelas y rancios, muy apropiados para acompañar los postres. In vino veritas, el vino te hará decir la verdad. Lo cierto es que, en honor a este dicho, Tarragona se siente afortunada con sus caldos. Unos vinos que, sin tener pretensiones de nobleza, pueden estar en las mejores mesas y hacer un buen papel. Los romanos ya sabían que las comarcas de Tarragona eran una zona vinícola muy importante, con unos vinos que son la máxima expresión de una tierra bañada por el mar y acariciada por el sol durante casi todo el año.
Tarragona es la única provincia en toda España que reúne en su territorio a ocho Denominaciones de Origen (DO). La historia vitivinícola de estas tierras nace en la época de los romanos, aunque un yacimiento en estudio ha puesto al descubierto que el cultivo de la viña tendría más de 2.300 años de antigüedad en estos lares. Con los romanos empezó una cultura del vino que continuó en la Edad Media: los monjes cartujos en Scala Dei (Priorat) o los cirtercienses en Poblet, Vallbona de les Monges o Santes Creus.
Tintos minerales y concentrados sobre suelos de licorella. Uvas: garnacha y cariñena.
Ver la D.O.Ca Priorat →Tintos con carácter que rodean el Priorat. Uvas: garnacha y cariñena.
Ver la D.O. Montsant →Referencia mundial de la garnacha blanca. Uvas: garnacha blanca.
Ver la D.O. Terra Alta →Espumosos por el método tradicional, con crianza en botella. Uvas: macabeo, xarel·lo y parellada.
Ver la D.O. Cava →Tarragona ofrece dos mundos para el enoturismo. En el interior, los pueblos del Priorat como Gratallops, Falset o Porrera, y la vecina Terra Alta en torno a Gandesa, cuentan con casas rurales y hoteles con encanto entre laderas de licorella y viñas viejas de garnacha y cariñena.
Si se prefiere unir vino y mar, la Costa Daurada brinda alojamientos en Tarragona capital, Cambrils o Salou, con playas amplias y buena mesa marinera. Reus, en el centro del Camp de Tarragona, es una base cómoda para saltar entre las distintas denominaciones de la provincia.
La cocina tarraconense marida campo y costa. Los calçots con salsa romesco, ritual de invierno nacido en Valls, y el xató de escarola abren boca; los arroces, el pescado de lonja y el marisco de Cambrils reinan en el litoral. El aceite de arbequina y la avellana de Reus perfuman muchos platos.
Los grandes tintos del Priorat y del Montsant, minerales y potentes, acompañan carnes y guisos; los blancos y garnachas de la Terra Alta refrescan los arroces, y un cava de la zona anima la calçotada. La despensa local convierte cada comida en un viaje.
El Parque Natural de la Sierra de Montsant, con sus barrancos y miradores, ofrece senderismo entre los viñedos del Priorat. El delta del Ebro, más al sur, despliega arrozales, lagunas y aves para recorrer en bicicleta o en barca. La costa completa el plan con calas y playas doradas.
La familia disfruta del gran parque de atracciones junto a Salou, mientras que los amantes de la historia recorren la Tarraco romana. Pueblos como Siurana, encaramado a un risco, o Prades regalan estampas de piedra que se combinan a la perfección con la ruta del vino.
Tarragona conserva el mayor legado romano de Cataluña: el anfiteatro junto al mar, el circo, las murallas y el acueducto del Pont del Diable, todo bajo el amparo de la Unesco. El casco antiguo, con su catedral, corona la ciudad sobre el Mediterráneo.
En el interior, la cartuja de Scala Dei recuerda que fueron los monjes cartujos quienes dieron nombre y fama al Priorat, y el monasterio de Poblet, panteón real, deslumbra por su arquitectura cisterciense. Bodegas modernistas y museos del aceite completan un patrimonio ligado a la tierra y al vino.
La Costa Daurada es una de las grandes zonas de camping del país, con establecimientos junto a las playas de Tarragona, Cambrils, Miami Platja y el litoral del delta del Ebro. Son bases cómodas para alternar baño, gastronomía y visitas a bodegas del interior.
Quien busque montaña encuentra en la sierra de Montsant y en Prades parajes frescos para acampar entre pinares y roquedos. Los viajeros en autocaravana disponen de áreas de servicio repartidas por el Camp de Tarragona y las comarcas vinícolas del Priorat y la Terra Alta.
En Tarragona, los veranos son cortos, calurosos, bochornosos y mayormente despejados; los inviernos son largos, fríos, ventosos y parcialmente nublados y está seco durante todo el año. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente varía de 5 °C a 29 °C y rara vez baja a menos de 0 °C o sube a más de 32 °C.
La mejor época del año para visitar Tarragona para las actividades de calor es desde finales de junio hasta finales de agosto.
La temporada templada dura 2,9 meses, del 19 de junio al 17 de septiembre, y la temperatura máxima promedio diaria es más de 26 °C. El mes más cálido del año en Tarragona es agosto, con una temperatura máxima promedio de 28 °C y mínima de 20 °C.
La temporada fresca dura 4,0 meses, del 20 de noviembre al 22 de marzo, y la temperatura máxima promedio diaria es menos de 17 °C. El mes más frío del año en Tarragona es enero, con una temperatura mínima promedio de 5 °C y máxima de 14 °C.
Elige tu bodega, reserva tu visita y vive el vino donde nace.
Ver bodegas →