Conoce más sobre Bodega Otero y Ruiz de Alegria:

El solar donde se asienta la actual bodega Otero y Ruíz de Alegría era antiguamente un lugar de paso de caballerizas conocido como La Posada, en la que los transeúntes se detenían para reponer fuerzas, y en ocasiones pasar la noche, antes de cruzar el puente de piedra que atravesaba el río Ebro. Era esta la única vía para llegar a la estación de tren de Cenicero que comunicaba la comarca con la ciudad de Logroño y la Ribera Navarra.
Nuestra bodega guarda también en la memoria la afición a la vinicultura que inició mi madre con una bodeguita con el clásico lagar, dos depósitos de hormigón que heredo de mis abuelos Tomás y Saturia, y unas parcelas de viña que aún se conservan, a las que con el tiempo se fueron sumando más hectáreas. Fue en 1989 cuando comenzamos a embotellar y a comercializar nuestros vinos. Poco a poco se instalaron depósitos nuevos para almacenar el vino hasta convertirse en una moderna y artesanal bodega familiar con el sello Otero y Ruíz de Alegría.

Practicamos una viticultura muy tradicional, sin herbicidas, respetando el medio ambiente, manteniendo una viticultura biodinámica que continúa en bodega. Nuestra filosofía es cuidar a nuestros clientes y elaborar una producción pequeña de vino natural cada año, lo cual hace que todas nuestras botellas garanticen un producto de excelente calidad.

image